Chicharras


Así las llamaba mi padre, y yo siempre le corregía, insistiendo en que su nombre correcto era cigarras. Hace dos años que no puedo volver a corregirle.
Hoy me he acordado de él, paseando por mi calle, al oir el estruendoso canto de una "chicharra" en una falsa acacia. Canto entonado para atraer a las hembras. Los efectos del calor y del verano. Efectos que puedo notar en mi propio organismo. Siempre me he identificado más con la cigarra que con la hormiga...

Canto que me trae recuerdos de días y noches calurosos del verano manchego. De largos, eternos veranos de infancia, vacaciones interminables de tres meses, recorriendo los caminos con la bici, pescando renacuajos en la "fuentecilla" (ahora seca y enterrada), cazando grillos en las noches de luna llena. Otra noche recordaré el canto de los grillos...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que más me apasiona de cualquier historia es si intrahistoria.

Anónimo dijo...

Decía Rainer Maria Rilque, sobre lso recuerdos de la infancia:
"Si su diario vivir le parece pobre, no lo culpe a él. Acúsese a sí mismo de no ser bastante poeta para lograr descubrir y atraerse sus riquezas. Pues, para un espíritu creador, no hay pobreza. Ni hay tampoco lugar alguno que le parezca pobre o le sea indiferente. Y aun cuando usted se hallara en una cárcel, cuyas paredes no dejasen trascender hasta sus sentidos ninguno de los ruidos del mundo, ¿no le quedaría todavía su infancia, esa riqueza preciosa y regia, ese camarín que guarda los tesoros del recuerdo? Vuelva su atención hacia ella. Intente hacer resurgir las inmersas sensaciones de ese vasto pasado. Así verá cómo su personalidad se afirma, cómo se ensancha su soledad convirtiéndose en penumbrosa morada, mientras discurre muy lejos el estrépito de los demás. Y si de este volverse hacia dentro, si de este sumergirse en su propio mundo, brotan luego unos versos, entonces ya no se le ocurrirá preguntar a nadie si son buenos. Tampoco procurará que las revistas se interesen por sus trabajos. Pues verá en ellos su más preciada y natural riqueza: trozo y voz de su propia vida".